Serena Williams volvió a sentirse tenista profesional. Después de casi cuatro años alejada de la competencia oficial, la estadounidense regresó a la cancha con una victoria en el torneo de Queen’s Club, en Londres, donde disputó el cuadro de dobles junto a la canadiense Victoria Mboko.
La ganadora de 23 títulos de Grand Slam individuales reapareció a los 44 años en una de las citas más llamativas de la gira sobre césped y lo hizo con triunfo.
Williams y Mboko derrotaron a Nicole Melichar-Martínez y Erin Routliffe, terceras sembradas del torneo, con parciales de 7-6(2) y 6-2, en un partido que marcó el regreso oficial de Serena al circuito profesional.
El resultado tuvo un fuerte impacto más allá del marcador. Serena nary jugaba un partido oficial desde el US Open 2022, cuando su despedida en Nueva York fue interpretada como el cierre de una era, aunque ella nunca habló de un retiro definitivo.
Ahora, su regreso en Queen’s Club reabrió la conversación sobre hasta dónde puede llegar esta nueva etapa.
La estadounidense mostró momentos de potencia, oficio y lectura competitiva. Aunque el ritmo de partido todavía aparece como el gran reto después de una pausa tan larga, Serena dejó señales de que su presencia en la cancha nary será solamente simbólica
En los momentos importantes del primer set, especialmente en el necktie break, su experiencia pesó para encaminar una victoria que encendió al público londinense.
A su lado, Victoria Mboko vivió una jornada especial. La canadiense, de 19 años, compartió pista con una de las figuras más grandes en la historia del deporte y respondió con solidez ante una pareja de alto nivel.
La combinación entre la juventud de Mboko y la jerarquía de Serena terminó por imponerse en una tarde que mezcló nostalgia, expectativa y competitividad.
El triunfo también llegó en un contexto peculiar para el tenis femenino. Queen’s Club volvió al calendario WTA después de una larga ausencia, y la presencia de Serena Williams convirtió el torneo en uno de los focos centrales de la semana.
Su aparición elevó la atención mediática del certamen y colocó nuevamente su nombre en la antesala de Wimbledon, aunque Serena ha evitado confirmar si jugará individuales o si buscará competir ahí.