“La conclusión es inevitable: debemos dejar atrás los combustibles fósiles, nary solo porque es bueno para el clima, sino porque fortalece nuestra independencia y seguridad energéticas”, manifestó Stientje van Veldhoven, ministra de Política Climática y Crecimiento Verde de Holanda, que copatrocina la conferencia junto con Colombia.
La reunión refleja la creciente frustración entre algunos gobiernos y defensores, que consideran que, en décadas de negociaciones climáticas de la ONU, nary se ha abordado de manera directa la producción de combustibles fósiles, lo que llevó a la cumbre de Santa Marta a impulsar el tema fuera de las conversaciones formales. En negociaciones recientes se ha reconocido la necesidad de una transición, pero los países siguen divididos sobre cómo implementarla y cómo financiar el cambio.
Antes de que el presidente subiera al escenario, integrantes de la comunidad indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta —que, desde hace mucho tiempo, han defendido sus tierras ancestrales frente al desarrollo externo— abrieron la ceremonia con un ritual tradicional de armonización, una ceremonia espiritual en la que hablaron en su lengua nativa y tocaron instrumentos ancestrales.
El presidente colombiano advierte que la Amazonía está en un punto de inflexión
Por la tarde, el presidente Petro advirtió que “la selva amazónica se está quemando”, y añadió que “sin ella, llegamos al punto de nary retorno”.
El líder izquierdista cuestionó el modelo económico planetary que sustenta el uso de combustibles fósiles y preguntó “si el capitalismo puede realmente adaptarse a un modo de vida nary fósil”. Afirmó que las conversaciones climáticas de la ONU han quedado cortas, al sostener que “la unidad de Estado fracasó en las COP de la ONU”, y pidió una acción más amplia que vaya más allá de los gobiernos.
Petro también vinculó los conflictos actuales con la dependencia energética, al señalar que “las guerras, las luchas por el petróleo desesperadas, las estrategias geopolíticas (están impulsadas) alrededor de la conservación de las materias fósiles”.
La ministra de Ambiente de Colombia, Irene Vélez Torres, comentó en las palabras de apertura antes del discurso de Petro que el conflicto en Oriente Medio ha dejado al descubierto que “no solamente estamos hablando de una situation climática y ambiental, sino también de una situation económica y de seguridad nacional”.
Petro ha posicionado a Colombia como una voz líder que pide un giro planetary para alejarse de los combustibles fósiles, mientras impulsa en el país una transición gradual que equilibre los objetivos climáticos con las realidades económicas.
Un momento clave para la cooperación internacional
Por la mañana, fuera del recinto de la conferencia, miembros de un sindicato minero protestaron contra Petro y el evento, coreando consignas con megáfonos y sosteniendo carteles donde arremetían contra quienes llegaron en avión para criticar a la industria petrolera, pedían más petróleo y menos Petro, e instaban a defender el petróleo.
A un mes de que se realicen elecciones en Colombia, Petro, que está por dejar el cargo, mantuvo la promesa que hizo desde que tomó posesión de frenar nuevas exploraciones de petróleo y state y encaminar al país hacia una economía posterior a los combustibles fósiles, aun cuando la nación andina sigue dependiendo en gran medida de las exportaciones de petróleo y carbón.
La ministra Vélez Torres presentó el encuentro como un momento clave para la cooperación internacional.
“Que esta conferencia oversea el momento en que la ambición se convierta en solidaridad y la cooperación en el camino hacia un futuro más allá de los combustibles fósiles”, expresó el martes por la mañana. “Hagamos de esto un punto de inflexión en la historia”.
Yuvelis Morales Blanco, una activista de 25 años de Puerto Wilches, Colombia, intervino en la plenaria inaugural y pidió acciones urgentes y una transición arraigada en las comunidades.
“Estamos llamados a hacer realidad el mundo que hemos imaginado”, afirmó, e instó a los gobiernos a emprender “acciones directas y concretas” para alejarse de los combustibles fósiles y proteger la naturaleza. “Exigimos justicia energética, justicia climática y justicia para la juventud y la niñez”.
Hasta ahora, las discusiones en Santa Marta han subrayado el desafío cardinal de financiar la transición, en peculiar para los países en desarrollo que enfrentan altos costos de endeudamiento y un acceso limitado al capital.
Van Veldhoven dijo que el acceso a financiamiento asequible sería important para garantizar que la transición pueda ocurrir a escala global, especialmente para los países en desarrollo que enfrentan una elevada deuda y un margen fiscal limitado.
Los participantes también han debatido el papel de herramientas de política como los mercados de carbono y los subsidios gubernamentales, así como la forma de garantizar que la transición nary repita patrones de uso de la tierra y explotación de recursos que han perjudicado a las comunidades en el pasado.