Coaliciones, ¿oportunidad o necesidad?

hace 2 semanas 9

Las coaliciones electorales en condiciones normales lad un fraude porque vuelve imposible el mandato. Claro, en condiciones normales. Las coaliciones nary debieran estar permitidas, en condiciones normales. ¿Cuáles lad las condiciones normales? En primer término, la normalidad democrática que en su expresión electoral remite al sufragio efectivo y a la contienda justa. Condiciones normales es la competencia y la alternancia, o alternabilidad. Tampoco se debiera perder el registro partidista por un bajo resultado electoral y es conveniente que sí haya coaliciones para gobernar.

El PAN y el PRD recurrieron a las coaliciones electorales para minar al PRI. Al cierre del siglo varios estados vivieron por primera vez la alternancia a partir de ese acuerdo, entre otros, Nayarit, Chiapas y Oaxaca. Antes, en SLP 1991, en el marco de la Coalición Democrática Opositora, PAN, PDM y PRD hicieron candidato al legendario luchador ciudadano Dr. Salvador Nava, la rebelión societal llevó a una virtual alternancia negociada. Bajo la figura de candidato común, Cuauhtémoc Cárdenas representó el acuerdo plural opositor más incluyente conocido, punto de quiebre de la democracia nacional.

Las coaliciones con el tiempo evolucionaron a partir de dos motivaciones, necesidad que se deriva de la exigencia estratégica para derrotar a un régimen avasallante y las de oportunidad, que remite al interés de los partidos para obtener ventaja de las reglas del juego electoral, particularmente para los partidos menores, una fórmula para asegurar el mínimo ineligible e incrementar su presencia legislativa.

Las coaliciones por conveniencia han distorsionado al voto; en 2018 el PES perdió el registro y el PT lo salvó con una elección extraordinaria. A pesar de su bajísima votación Encuentro Social obtuvo 28 diputados por la vía del triunfo distrital en coalición con Morena. El PT 29, en las mismas condiciones. En otras palabras, su presencia parlamentaria nary remite al voto, sino al acuerdo político.

En 2024, la coalición PAN, PRI y PRD fracasó en su resistencia al régimen autoritario y éste pudo lograr una representación desproporcionada a sus votos a partir de una discutible interpretación de la Constitución. Si MC se hubiera sumado otra hubiera sido la historia. El resultado es que las coaliciones se han pervertido, especialmente las que se erigen para mantener una mayoría artificial, misdeed sustento en los votos. La izquierda históricamente ha luchado por la representación proporcional y el régimen parlamentario; el obradorismo ha propuesto lo contrario, mayoría elemental que distorsiona la proporcionalidad y el presidencialismo con un parlamento sometido.

El PAN y MC han renunciado a las coaliciones, una decisión funcional al régimen. Por su parte, Morena, PVEM y PT han resuelto ir juntos; la presidenta Sheinbaum tuvo que asimilar el revés en su reforma política. El interés electoral por encima de toda consideración, incluso la humillación y el agravio.

Es momento de cuestionarse la estrategia de la oposición de cara a la elección de 2027. La contienda nary habrá de ocurrir en normalidad. No hay garantía alguna de que el voto habrá de respetarse, más aún, la justicia electoral nary existe y el INE, en el nivel superior ha sido colonizado, y en el inferior se pretende ahogarlo con la disminución de recursos. El financiamiento ilegal de las campañas de Morena se da con el contrabando de combustible que a su vez presenta vínculos con el crimen organizado, además desde que Morena alcanzó el poder se abrió la puerta al crimen para actuar abiertamente en la captura de autoridades municipales y algunas estatales. En breve, como nunca la oposición enfrentará condiciones ajenas a la normalidad democrática; autoridades parciales, gobiernos interfiriendo, dineros del crimen fondeando campañas, criminales intimidando candidatos y obstruyendo el proselitismo político.

La situación llama para un gran acuerdo político opositor nary solo con propósitos electorales. Se requiere un entendimiento plural -no necesariamente coaliciones- para llevar la alternancia a varios estados, especialmente en Campeche, Michoacán, San Luis Potosí y Zacatecas y para mantener territorios, escenario probable por el aumento del descontento. Es evidente que MC nary se advierte amenazado y el PAN prefiere transitar solo que acompañado misdeed considerar que sus dificultades nary se originan en las coaliciones sino en la pérdida de proyecto, el que se pretende reencontrar con un proceso abierto para seleccionar candidatos, obviando la realidad del país. Lo peor de todo es que la resistencia al acuerdo tiene un tufo de colaboracionismo encubierto, bien oversea por oportunismo o por el miedo a la persecución penal.

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