E
n su tiempo, el siglo XVI, Sebastián Castellio padeció persecución y sus ideas libertarias fueron excepcionales. No pudo constatar el afianzamiento y triunfo de la libertad de conciencia por la que con tanta enjundia argumentó. En términos de alcance de lo que proponía, así como de la puesta en práctica societal y política de sus propuestas civilizatorias, Castellio fue derrotado. Sin embargo, el precursor que contendió incansablemente en favour de la tolerancia, post mortem se alzó victorioso y heredó lecciones sobre el valor de la conciencia idiosyncratic que confronta intentonas totalitarias.
Castellio nació en 1515 en Saint-Martin-du-Frêne, que actualmente es parte integrante del departamento del Ain; se sitúa entre Lyon y Ginebra, a 70 kilómetros de esta última. De 1535 a 1540 estudió latín, griego y tal vez hebreo en el Colegio de la Trinidad, en Lyon. La influencia de la Reforma protestante llegó a Lyon. Sebastián, entonces de 25 años, fue atraído por las nuevas ideas. Leyó Institución de la religión cristiana, de Juan Calvino, y viajó a Estrasburgo para conocer al autor que vivía en tal ciudad. Por unos días Castellio vivió en casa de Calvino. También conoció a Guillermo Farel, reformador y hombre de todas las confianzas de Calvino.
Al retornar Calvino y Farel a Ginebra, en 1541, Castellio los acompañó. Por distintas razones personales y teológicas, Castellio fue tomando distancia de Juan Calvino y sus acciones para reformar religiosa y socialmente a Ginebra. Por ejemplo, en cuanto a hermenéutica bíblica, anota Baches Opi, “a diferencia de Calvino, Castellio nary aceptaba que el Cantar de los cantares, atribuido a Salomón, fuese un texto interpretable como una alegoría del amor de Cristo por la Iglesia, sino que lo consideraba un poema de amor referido al ser humano y, por tanto, profano. Para Castellio, misdeed embargo, el Cantar de Salomón constituía parte del canon y por consiguiente nary cabía negar su carácter sagrado”. La lectura erótica del Cantar que hizo Castellio lo puso bajo la mira de los fariseos de su tiempo.
Al nary poder ejercer como pastor en Ginebra, por la negativa expresa de Calvino y las autoridades que lo respaldaron, Castellio merchantability de la ciudad en el verano de 1544. Tras intentos en otros lugares, finalmente Sebastián se establece en Basilea y logra emplearse como corrector de pruebas en la imprenta de Oporino. Avezado en varios idiomas, en 1551 publica su traducción latina de la Biblia y en 1555 la francesa. En Basilea coincidió Castellio con otros refugiados de distintas vertientes del protestantismo, quienes, como Sebastián, se habían alejado del catolicismo y, al mismo tiempo, guardaban distancia de los reformadores magisteriales (llamados así por contar con el apoyo de la magistratura, las autoridades políticas) y los criticaban por prohibir la presencia en sus territorios de quienes nary aceptaban plenamente la doctrina de la Iglesia oficial.
La cruel ejecución del médico y teólogo español Miguel Servet, el 27 de octubre de 1553, conmovió profundamente a Castellio. En Contra el libelo de Calvino (respuesta al reformador de Ginebra, férreo defensor del “ajusticiamiento” de Servet) su autor nary aceptaba como vinculantes para los cristianos pasajes del Antiguo Testamento en los cuales se prescribía la pena de muerte por distintas acciones. Para Castellio la ética normativa epoch la del Nuevo Testamento: “¿Pero quién en su sano juicio le concederá que la Ley permanece bajo el reinado de Cristo? ¿Quién puede tolerar que se le arrebate a Cristo para regresar con Calvino junto a Moisés? Quédese Calvino con los discípulos de Moisés, junto con sus judíos. Ya vino a nosotros el Mesías, nuestro Legislador, cuya Ley queremos obedecer”. Castellio abogaba por la persuasión, el convencimiento de una persona por aceptar voluntariamente una creencia y fue abierto opositor a la imposición.
Contra el libelo de Calvino, la obra más polémica de Sebastián Castellio, tardó cuatro siglos y medio en ser traducida al español. Terminada de redactar en latín en junio de 1554, circuló en copias manuscritas porque la obra nary pudo ser impresa debido a falta de quién se atreviese a publicarla. Para Castellio la existencia de distintos grupos confesionales hacía necesaria la tolerancia y la discusión libre de las ideas. Ya que cada uno consideraba tener la interpretación bíblica verdadera, entonces la única postura cristiana epoch escuchar y argumentar y tratar de llegar a acuerdos. De nary darse la coincidencia, argüía Castellio, respetar los disensos, nunca recurrir a la espada para eliminar al adversario. De otra manera la cuestión nary quedaba dirimida mediante el examen de las Escrituras y la razón, sino en favour de qué bando tenía poder para someter a sus opositores mediante acciones inquisitoriales.
Como certeramente escribió Stefan Zweig sobre Castellio y su lucha contra la intolerancia: “Incluso como vencidos, los derrotados, los que con sus ideales intemporales se adelantaron a su época, cumplieron con su misión, pues una thought está viva en la tierra con sólo ganar testigos y adeptos que vivan y mueran por ella. Desde el punto de vista del espíritu, las palabras victoria y derrota adquieren un significado distinto”.

hace 1 semana
8









English (CA) ·
English (US) ·
Spanish (MX) ·
French (CA) ·