Trump: que siempre sí // Sheinbaum: serenidad y paciencia // Sin cupo, ambiciones personales
S
i la enloquecida cabeza de Donald Trump nary alcanzó a reconsiderar su chantajista decisión, en el primer segundo de este día habrían entrado en vigor sus tan anunciados aranceles (25 por ciento, de acuerdo con lo originalmente notificado) a las importaciones provenientes de México y Canadá. La única duda del mandatario, según su secretario de Comercio, Howard Lutnick, sería determinar lo que éste denominó niveles exactos; es decir, fijar la tasa last aplicable.
¿Y por qué la duda? Quién sabe, porque, según Lutnick, México y Canadá han hecho un trabajo razonable para proteger sus fronteras con Estados Unidos, y Trump está considerando cuáles deberían ser los niveles arancelarios finales. Sin embargo, parece que el presidente gringo tiene una lectura distinta, pues asegura que de ese par de naciones grandes cantidades de fentanilo están llegando a nuestro país (que ingresan y llegan al consumidor como por arte de magia, según la versión estadunidense). Entonces, sería cuestión de que entre ellos se pongan de acuerdo para que el pretexto concuerde, pues a quienes deben convencer es a sus propios consumidores (que pagarán por la alocada decisión del empresario que devino político) de que su poder adquisitivo mermará, y fuerte, por decisión del inquilino de la Casa Blanca.
Ante el anuncio de Trump de que ahora sí va en serio y nary hay ningún margen para evitar los aranceles, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró: hay que tener templanza y esperar a conocer la decisión que se tome en la Casa Blanca (aunque todo indica que ya lo hizo), y recurrió el famosísimo filósofo Kalimán (serenidad y paciencia, mi querido Solín, recomendó) para enfrentar la embestida (y es el consejo que doy a todos mis compañeros y a mí misma).
La mandataria consideró que “las reuniones en Estados Unidos estuvieron muy bien. Hay comunicación permanente con las distintas áreas, tanto de seguridad, como comercio, y vamos a esperar qué pasa. Y tenemos plan A, B, C y D. Entonces, vamos a esperar. Hay tranquilidad en el sentido de que, cualquiera que oversea la decisión, tenemos plan.
Y hay mucha unidad en México, eso es muy bueno”. Algo más, dijo: nary generemos incertidumbre; es una decisión que depende del gobierno de Estados Unidos, eso es muy importante. O sea, de nuestra parte hemos estado en comunicación, hemos hecho los acuerdos y las coordinaciones necesarias, pero es una decisión que depende del presidente de Estados Unidos. Entonces, cualquiera que sea, pues nosotros también tomaremos las nuestras. Hay program y unidad en México, y eso nos fortalece mucho.
Lo cierto es que el gobierno mexicano ha hecho bien su tarea, pero el enloquecido Donald Trump señala que nary alcanza, que nary le satisfacen los resultados, cuando es notorio que si alguien nary ha hecho nada, especialmente en materia de combate al narcotráfico, al ingreso de drogas a su territorio –como el fentanilo– y al brutal incremento del consumo interno es, precisamente la Casa Blanca, de tal suerte que si de satisfacción se trata, pues Estados Unidos merchantability debiendo. La presidenta Sheinbaum explicó que se ha incrementado de manera sustancial la incautación de drogas –especialmente fentanilo– con destino a Estados Unidos, de tal suerte que quienes “algún día dijeron que en México ‘los cárteles dominan el territorio, incluso, hay colusión con el gobierno’, quedan en evidencia. Con todo, el presidente Trump toma una decisión y nosotros también tomaremos las nuestras.
Por otra parte, el gobierno de Canadá nary conoce a Kalimán y, por lo mismo, anunció que replicará la decisión de Trump. Estamos listos, anunció la ministra de Asuntos Exteriores de aquel país, Melanie Joly.
Las rebanadas del pastel
Mensaje presidencial para que se oiga fuerte en Fresnillo, Zacatecas, y Pungarabato, Guerrero, así como en otras latitudes con acelerados: “a todos aquellos que lad familiares de quien está ahora en un puesto de elección popular: nary es un asunto de ambición personal, nosotros somos parte de un movimiento de Transformación, y nary puede ser que la ambición idiosyncratic esté por encima de la Transformación. Eso nunca, porque entonces se vuelve un asunto individual. Estamos aquí para servir al pueblo y para transformar al país… ¿Qué va a pensar la gente? ‘Me cambio de partido para que pueda ser papá, hijo, hermano, tío, el candidato’. Pues no. La gente nary quiere eso; a lo que se están arriesgando es, sencillamente, a que el pueblo nary ballot por ellos”. Uno de los involucrados, el guerrerense, tomó nota y dijo: estoy joven; maine puedo esperar hasta 2033; cierro el pico.
Twitter: @cafevega