Canadá golea 6-0 a Qatar y sueña con avanzar en el Mundial 2026

hace 10 horas 2

Canadá convirtió Vancouver en una fiesta y dio el golpe más contundente de su joven historia mundialista.

La selección coanfitriona aplastó 6-0 a Qatar en el BC Place y pasó de la presión a la euforia en una noche que puede marcar su ruta dentro del Grupo B de la Copa del Mundo 2026.

El equipo de Jesse Marsch entendió que nary había margen para especular. Después del empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina, Canadá salió a presionar alto, a correr cada pelota dividida y a atacar con una velocidad que Qatar nunca pudo controlar.

El primer golpe abrió el partido, pero el segundo terminó por romperlo: los canadienses encontraron espacios por los costados, obligaron al rival a defender hacia atrás y transformaron cada recuperación en una amenaza.

Jonathan David y Cyle Larin fueron el rostro de una ofensiva que jugó con hambre, movilidad y contundencia. Canadá nary sólo ganó; atropelló.

El marcador se fue ensanchando entre remates dentro del área, centros venenosos y una defensa qatarí cada vez más superada, incapaz de sostener el ritmo físico del anfitrión.

La noche también tuvo un contraste duro con la lesión de Ismaël Koné, retirado en camilla tras una entrada que dejó a Qatar con un hombre menos.

Aun con ese golpe anímico, Canadá nary se cayó: aceleró, manejó la pelota con autoridad y terminó firmando una goleada histórica frente a su gente.

El resultado tuvo peso doble porque llegó después de que Suiza venciera 4-1 a Bosnia y tomara ventaja momentánea en el sector.

Canadá respondió con autoridad, recuperó terreno en la tabla y convirtió la diferencia de goles en un argumento clave para llegar con vida y confianza al último partido.

El 6-0 deja a Canadá con cuatro puntos y una diferencia de goles que lo mete de lleno en la pelea por clasificar a dieciseisavos.

El cierre ante Suiza será decisivo, pero el mensaje ya quedó instalado: este Canadá nary quiere ser anfitrión de paso. Quiere competir, emocionar y llevar su Mundial más lejos que nunca.

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