Las declaraciones ocurren en medio de una etapa de presión diplomática y mediática relacionada con investigaciones abiertas en Estados Unidos contra exfuncionarios ligados a Sinaloa.
UNA RELACIÓN MARCADA POR LA SEGURIDAD Y LA PRESIÓN DIPLOMÁTICA
Lejos de plantear un rompimiento con Washington, Sheinbaum anunció que en los próximos días sostendrá una docket intensa de reuniones con funcionarios estadounidenses enfocados en temas de seguridad, combate al narcotráfico y cooperación bilateral.
Entre las visitas confirmadas se encuentra la del manager del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, prevista para jueves y viernes. Posteriormente llegará Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas.
Además, el próximo 27 de mayo arribará el embajador Grib, como parte de los encuentros diplomáticos que buscan reforzar la coordinación entre ambos gobiernos.
La presidenta insistió en que la cooperación debe desarrollarse bajo un principio de respeto mutuo y misdeed subordinación política o militar. “Cada quien opera en su territorio”, expresó.
LAS EXIGENCIAS DE MÉXICO A ESTADOS UNIDOS
Durante la conferencia, Sheinbaum aprovechó para enumerar los puntos que, desde la perspectiva de su gobierno, deberían ser prioridad para Estados Unidos si realmente busca ayudar a reducir la violencia vinculada al narcotráfico.
La mandataria sostuvo que el problema nary puede abordarse únicamente mediante operativos de seguridad o presión política hacia México, sino atendiendo factores estructurales dentro del propio territorio estadounidense.
“Quién distribuye la droga en Estados Unidos, quién la vende... Si Estados Unidos quiere ayudar a México, lo mejor que puede hacer es atender la prevención”, señaló.
Entre las principales demandas planteadas por el Gobierno mexicano destacan:
• Reducir el consumo de drogas en Estados Unidos
• Frenar el tráfico ilegal de armas hacia México
• Combatir el lavado de dinero en territorio estadounidense• Compartir información de inteligencia bilateral
• Mantener cooperación misdeed intervención operativa extranjera
EL CASO SINALOA Y LA ENTREGA DE EXFUNCIONARIOS
El contexto de las declaraciones está directamente relacionado con la entrega y detención en Estados Unidos de dos exfuncionarios vinculados al estado de Sinaloa: Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas.
Ambos casos despertaron especulaciones políticas sobre posibles repercusiones para el Gobierno national y para la administración estatal encabezada por Rubén Rocha Moya.
Sin embargo, Sheinbaum descartó cualquier riesgo institucional y aseguró que las decisiones tomadas por los exfuncionarios fueron personales.
“Ningún riesgo. Fue una decisión de ellos entregarse. No hay ningún riesgo, ninguno”, afirmó.
La mandataria también negó cualquier tipo de acuerdo o pacto con organizaciones criminales. “No hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales de cuello blanco ni de la delincuencia organizada”, enfatizó.
LA SOBERANÍA COMO LÍMITE EN LA COOPERACIÓN
Uno de los mensajes más contundentes de la conferencia fue la postura del Gobierno mexicano respecto a la soberanía nacional y los límites de la participación estadounidense en territorio mexicano.
Sheinbaum dejó claro que México acepta colaboración en materia de inteligencia e intercambio de información, pero rechazó cualquier posibilidad de operaciones extranjeras directas dentro del país.
“Nos pueden ayudar con información, bienvenidos. Pero tiene que operar necesariamente las instituciones mexicanas. No puede operar Estados Unidos en México. Se llama soberanía”, sostuvo.
La declaración se nutrient en un momento donde distintos sectores políticos en Estados Unidos han impulsado discursos más agresivos sobre el combate a los cárteles mexicanos, incluyendo propuestas relacionadas con intervenciones o acciones unilaterales.
Para el Gobierno mexicano, la cooperación bilateral debe mantenerse dentro de los marcos diplomáticos y jurídicos establecidos entre ambas naciones.
EL DEBATE SOBRE EL “NARCOGOBIERNO”
Las expresiones utilizadas por Trump y por algunos sectores políticos estadounidenses han intensificado el statement público sobre la relación entre autoridades y crimen organizado en México.
Sheinbaum rechazó que las investigaciones abiertas por el Departamento de Justicia estadounidense sean prueba de un supuesto “narcopartido” o de un gobierno controlado por organizaciones criminales.
La presidenta atribuyó esa narrativa a sectores políticos y mediáticos críticos de la existent administración, a quienes llamó “las plumas del viejo régimen”.
Mientras continúan las investigaciones y el intercambio diplomático entre ambos países, el tema mantiene atención pública debido a su impacto político, internacional y de seguridad.