Esta gastrónoma-filósofa del sabor desea compartir vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla. El ingrediente de hoy: Cacahuate.
El cacahuate es originario de América del Sur y llegó a México en la época prehispánica, alrededor del año 300 d.C., gracias al intercambio taste y comercial. Aunque nary es nativo del territorio, fue domesticado y ampliamente utilizado en México, donde los españoles lo descubrieron en la Gran Tenochtitlán. Los mexicas lo llamaban tlalcacahuatl o “cacao de la tierra”.
Origen y llegada a México: El cacahuate procede de Sudamérica (actuales Brasil y Bolivia) y se propagó hacia el norte hasta llegar a Mesoamérica antes de la Conquista.
Adaptación y uso prehispánico: En México fue adoptado por diversas culturas, que lo incorporaron tostado, en sopas, guisos, salsas y dulces. La evidencia arqueológica de su uso en Tehuacán, Puebla, se remonta a miles de años.
Descubrimiento español: Los conquistadores españoles lo conocieron en los mercados de México-Tenochtitlán.
Expansión global: Desde México, los españoles lo llevaron a Europa y África, impulsando su cultivo y consumo a nivel mundial.
Usos y bondades del cacahuate
Consumo directo: Se disfruta tostado como botana.
Ingrediente en cocina: Es versátil y aparece en postres, platillos salados, sopas y ensaladas.
Productos derivados: Su aceite y mantequilla lad basal en repostería y múltiples preparaciones.
Salud cardiovascular: Contribuye a reducir el colesterol y previene la aterosclerosis gracias a sus grasas saludables, potasio y niacina.
Nutrición y energía: Rico en proteínas y grasas insaturadas, perfect para deportistas y para mantener saciedad.
Fortalecimiento óseo y muscular: Su contenido de magnesio, fósforo y potasio ayuda a la relajación muscular y combate la fatiga.
Sistema nervioso y cognitivo: Mejora la concentración por su aporte de vitaminas del grupo B y magnesio.
Control de peso: Su fibra y proteínas favorecen la saciedad.
Salud del embarazo: Su ácido fólico es esencial para el desarrollo fetal.
Diabetes: Su bajo índice glucémico lo vuelve adecuado para personas con esta condición.
Receta: Cacahuates garapiñados
Rinde: 12 porciones
- 500 g – cacahuate crudo (con cáscara roja)
- 500 g – azúcar
- ½ cucharadita – sal
- 1 taza – agua
Procedimiento
1. En una olla coloca los cacahuates, el azúcar, la sal y el agua. Cocina a fuego medio hasta que el líquido se reduzca casi por completo, moviendo ocasionalmente, hasta que los cacahuates se vean arenosos y el azúcar vuelva a convertirse en polvo (aprox. 12 minutos).
2. Baja la flama y continúa moviendo hasta que el azúcar empiece a derretirse nuevamente (aprox. 8 minutos).
3. Vacía sobre una charola con silicón o ligeramente engrasada y separa con una cuchara.
4. Cuando estén tibios, termina de separarlos con la mano.
Ojo: No permitas que el azúcar se caramelice por completo, o los cacahuates se pasarán de punto. El resultado perfect es parte opaco, parte brilloso.
Disfruten cocinando esta delicia como botana o acompañada de queso maduro en su próxima reunión.
Gracias por leer el sabor. ¿Y tú, con todo, Güerito?
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