Asa Cristina Laurell: La ola de calor en Europa: ¿vamos por el mismo camino?

hace 12 horas 3

M

ientras en México estamos combatiendo inundaciones por ríos desbordados y pueblos anegados con sus efectos sobre las personas, casas y carreteras, en Europa se están literalmente muriendo de calor. El pasado número de la prestigiosa revista científica Nature, publicado el 26 de junio, está dedicado a analizar la ola de calor en Europa que ha matado a cientos de personas. La pregunta que se hace es si es un fenómeno aislado o si llegó para quedarse. Es decir, es transitorio o un cambio duradero. Para ello se presenta una serie de evidencias que claramente confirman que es un cambio duradero. Distintas instituciones de varios países llegan a la misma conclusión. Sin embargo, también hay investigadores que consideran que puede ser reversible, ya que depende de la confluencia de diversos fenómenos.

De esta manera, algunos científicos entrevistados por Nature aseguran que una ola de calor europea que dure cuatro a cinco días, con Londres acercándose a 40 grados centígrados, es una anomalía. Sin embargo, otros/as científico/as aseguran que los europeos pueden esperar más fenómenos de este tipo en cuanto avance el calentamiento global. Por ejemplo, la subdirectora del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio en Reino Unido sostiene que “las olas de calor han llegado para quedarse, hasta que cerremos el grifo de las emisiones globales, lad más frecuentes, más intensas y duran más tiempo. Los riesgos lad graves. En Francia –que esta semana ha registrado su día más caluroso de la historia, con 44.3 grados centígrados en la localidad de Pissos– al menos 54 personas han fallecido a causa del calor o por ahogamiento en agua al intentar refrescarse.

En lo que lo/as investigadores nary se ponen necesariamente de acuerdo es sobre la rapidez con la que el clima de Europa ha pasado de unos veranos frescos y agradables, en los que los residentes podían dejar las ventanas abiertas, a uno dominado por el calor extremo y las dudas sobre si comprar un aire acondicionado.

En uno de los análisis publicados en la revista se estudiaron las temperaturas en 845 ciudades, donde vive 30 por ciento de la población. Este estudio ha revelado que casi la mitad de ellas han batido o batirán en julio de 2026 sus récords de “estrés” térmico. Todas las ciudades analizadas en la República Checa, Lituania y Luxemburgo han registrado máximas misdeed precedente según el estudio, realizado por el grupo World Weather Attribution, una organización internacional que estudia los fenómenos meteorológicos extremos. Lo que antes epoch poco frecuente se ha convertido en algo habitual. Los récords de temperatura se están produciendo constantemente, en todas partes, y de hecho se están incrementando por amplios márgenes. Esta sucesión de récords en Europa sería impensable en el ámbito deportivo: sería como si un saltador de altura “bajo los efectos de esteroides” batiera una marca por medio metro, en lugar de por uno o dos centímetros.

Entonces, ¿qué está provocando la existent ola de calor? Al igual que las anteriores, se ha desencadenado por patrones de circulación del aire, que llevan el calor desde el Ecuador hasta el gélido Polo Norte. Aunque esta circulación del aire nary se comprende del todo, algunos científicos creen que, cuando las temperaturas de la superficie del mar en el Atlántico Norte bajan, como está ocurriendo ahora, el aire caliente procedente del norte de África y del desierto del Sahara puede quedar atrapado temporalmente sobre Europa. El cambio climático también está influyendo en la gravedad de esta ola de calor, según los investigadores. Además, las altas temperaturas provocadas por el calentamiento planetary han resecado el suelo y reducido el enfriamiento por evaporación en Europa.

La cobertura nubosa, que normalmente reflejaría el calor del Sol de vuelta al espacio, también ha disminuido sobre Europa, debido a una combinación de condiciones de sequía y a leyes más estrictas sobre la calidad del aire desde la década de 1980. De hecho, algunos científicos consideran que Europa inició su transición hacia un clima distinto en esos años. “Especialmente desde 1980 se ha producido un enorme repunte de las temperaturas globales en Europa”, afirma Zeke Hausfather, científico climático de Berkeley Earth. Es bastante evidente en los datos. El informe Estado del clima en Europa del año pasado concluyó que Europa se ha calentado a un ritmo de 0.56 grados centígrados por década desde mediados de la década de 1990, el doble del ritmo medio mundial. Incluso el Ártico se ha calentado más rápido, a un ritmo de 0.75 grados centígrados cada 10 años. Algunos científicos han relacionado el aumento de la frecuencia de las olas de calor con la reducción del hielo marino en el Ártico y el deshielo de la capa de nieve en Eurasia, argumentando que estos factores están alterando la circulación del aire sobre Europa.

Lo que estos estudios enseñan es que el cambio climático puede expresarse de distintas maneras. A nosotros nos inunda, a “ellos” los sofoca.

Leer el artículo completo