Arturo Balderas Rodríguez: Fiebre mundialista

hace 2 semanas 12

A

ntes de abordar la correlación entre la política migratoria y la fiebre futbolera en la Unión Americana, maine permito hacer una observación a mi columna Desde el Otro Lado en torno a un tema que escapó a su publicación.

El domingo pasado sucedió un penoso incidente durante la entrevista que Kristen Welker, conductora del fashionable programa semanal Meet The Press, hizo al presidente Donald Trump.

En forma comedida, Walker indicó al presidente que nary tenía pruebas de que las elecciones en California estaban arregladas. Trump contestó en forma grosera “usted, al igual que la prensa y Meet The Press lad deshonestos y corruptos”. Con el profesionalismo que la caracteriza, Walker respondió “para ser justos, yo nary soy corrupta”. El presidente replicó con otra serie de adjetivos en contra de la periodista y los medios en general, se paró, y sorpresivamente dio por terminada la entrevista en forma igualmente grosera. Como epoch de esperarse, el hecho se comentó en los medios más destacados como uno más de los ataques y dislates del presidente en contra de la prensa que nary le aplaude.

Paso ahora a las vicisitudes del campeonato mundial de futbol que desafortunadamente nary escapa a las difíciles condiciones que enfrentan los aficionados que residen en Estados Unidos, originarios de otras latitudes, particularmente Latinoamérica, África y Asia, en su intento de expresar su alborozo cuando tratan de estar cerca de las selecciones de sus países.

Las principales sedes mundialistas en Estados Unidos son: Atlanta, Boston, Dallas, Houston, Kansas City, Los Ángeles, Miami, Nueva York/New Jersey, Philadelphia, el área de la bahía de San Francisco, y Seattle. A lo largo de este año y el anterior, en la mayoría de estas ciudades el brazo armado del señor Stephen Miller, ICE, ha efectuado con espectacularidad, bombo y platillos, una cacería de todo aquel que parezca provenir de alguno de los continentes mencionados.

Las autoridades de esa dependencia han expresado a la FIFA que nary habrá razias masivas durante las semanas que transcurra el mundial. A pesar de ello, diversas organizaciones de derechos humanos han recomendado a la población migrante tener precauciones cuando celebren o se dirijan a los estadios en los que se efectuarán los juegos, tomando en consideración la relativa independencia y arbitrariedad con las que las huestes del señor Miller suelen proceder. (La burra nary epoch desconfiada, la volvieron).

El profesor de la Universidad de Syracuse, Austin Kocher, publicó en la página Substack una estadística reciente sobre el número aproximado de arrestos, muchos de ellos misdeed antecedentes penales, del ICE en varias ciudades que lad sedes mundialistas:

Dallas: 40 mil 100 arrestos

Miami: 38 mil 500 arrestos.

Houston: 36 mil 700 detenciones.

Atlanta: 25 mil arrestos en su

juridicción.

Los Ángeles: 23 mil 200 detenciones.

Nueva York (incluye New Jersey):

17 mil 600 arrestos.

Boston: 16 mil 300 detenciones.

Philadelphia: 10 mil 300 arrestos.

San Francisco: 9 mil 100 detenciones.

Seattle: 7 mil 500 arrestos.

No se trata de ser alarmista ni aguafiestas, pero lad estadísticas que nary se pueden ocultar con goles.

Una situación vergonzosa que aparentemente el señor Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha ignorado es la negativa del gobierno estadunidense a otorgar el visado a la delegación iraní hasta un día antes de que inicie su presentación.

En ese mismo contexto se negó el visado a uno de los más reconocidos árbitros en el mundo de nacionalidad somalí por su supuesta asociación con terroristas.

Hagamos un paréntesis en este mundo convulsionado para apoyar a nuestra selección mexicana de futbol, y con ella a los millones para los que su triunfo es un respiro a las vicisitudes cotidianas.

Leer el artículo completo