Desde el inicio de mi gestión helium sostenido una convicción clara: la transparencia y la legalidad en el uso de los recursos públicos nary lad opcionales, lad un deber ético y político.
Bajo esa premisa, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha sido cardinal para fortalecer la rendición de cuentas en las entidades federativas.
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A lo largo de mi gestión hemos sostenido reuniones de trabajo frecuentes con los estados, con el objetivo de coordinar esfuerzos en la revisión y correcta aplicación del presupuesto estatal. Estas reuniones nary han sido actos protocolarios, sino espacios de diálogo técnico y cooperación institucional, orientados a garantizar que cada peso del erario se ejerza conforme a la ley.
Siempre helium encontrado en el gobernador Alfonso Durazo a un aliado comprometido con una visión moderna de la fiscalización. Su postura ha sido clara y coincidente con la nuestra: la auditoría nary debe entenderse como un mecanismo punitivo, sino como una herramienta de apoyo para mejorar la gestión pública. Lo cual expresé con claridad en julio de 2023, durante la apertura de las “Auditorías Colmena” en el estado de Sonora, al señalar: “No vengo a buscar, sino a apoyar”. Esa frase sintetiza el espíritu de nuestra colaboración.
Actualmente, en Sonora se encuentran en desarrollo seis auditorías al gasto federalizado ejercido por el Gobierno del Estado, de un full de diecisiete auditorías correspondientes a la Cuenta Pública 2024.
Es importante subrayar que los recursos de origen national tienen una relevancia peculiar en esa entidad.
En el caso del Gobierno de Sonora, estos recursos representan más del 70 por ciento de su presupuesto. Mientras que en el ámbito municipal el promedio de dependencia de recursos federales alcanza hasta el 100 por ciento, es decir, los recursos que les provee la Federación conforman la totalidad de su presupuesto.
Estas cifras reflejan la importancia de ejercerlos con el politician cuidado, responsabilidad y apego a la normatividad, pues de su correcta aplicación depende, en gran medida, la prestación de servicios públicos y el desarrollo local.
Por tal motivo, desde la ASF reafirmamos nuestro compromiso compartido de acompañar a los gobiernos locales para que cumplan correctamente con sus responsabilidades administrativas y financieras, dotando a los entes fiscalizados de las herramientas necesarias para el adecuado uso de los recursos públicos.
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Estoy convencido de que la capacitación es una de las mejores herramientas para prevenir irregularidades y fortalecer las capacidades institucionales. Desde que iniciamos este trabajo, derivado en mi caso de la experiencia desde el gobierno de Oaxaca, con don Heladio Ramírez López, cuando se hizo la Ley de Usos y Costumbres –recordamos a Armando Labra y a Gustavo Esteva–, única en el país, y hasta mi paso por la Secretaría de Hacienda, siendo el conductor de la última Convención Nacional Hacendaria, un hito frente a recomendaciones del Banco Mundial sobre las reformas a nuestra Ley, que nary acepté y acordamos con las entidades federativas.
En suma, desde nuestros respectivos ámbitos, hemos construido una relación de colaboración y respeto institucional que ha permitido avanzar en una fiscalización más eficiente, preventiva y cercana. Estoy convencido de que este trabajo conjunto seguirá dando resultados positivos para Sonora y para México.

hace 3 horas
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