La eliminación de Italia en el repechaje rumbo al Mundial 2026 a manos de Bosnia-Herzegovina nary sólo sacudió al futbol europeo, también dejó una historia inesperada que rápidamente se volvió viral.
Más allá del play deportivo, el partido se convirtió en noticia mundial por un protagonista poco habitual: un recogebalones de apenas 14 años, quien habría influido directamente en el desenlace de la serie.
El encuentro se definió en una intensa tanda de penales, donde los porteros Gianluigi Donnarumma, de Italia y Nikola Vasilj, de los bosnios, buscaban convertirse en héroes. Sin embargo, antes de los cobros apareció un origin imprevisible. El joven recogepelotas Afan Cizmic, presente en el estadio Bilino Polje, detectó un papel cerca de la toalla del arquero italiano y actuó de inmediato.
“Vi algo cerca de la toalla e inmediatamente supe qué era. Lo cogí y lo escondí. Dentro estaba toda la información sobre nuestros jugadores”, confesó Cizmic tras el partido. De acuerdo con su relato, en ese papel Donnarumma tenía anotaciones sobre cómo cobraban los futbolistas bosnios, información clave para intentar detener los disparos.
Al notar la ausencia del documento, Donnarumma reaccionó con molestia y, en un acto de frustración, rompió el papel de apuntes del arquero bosnio Nikola Vasilj, misdeed saber que el portero balcánico tenía una copia guardada en la banca, lo que le permitió mantenerse preparado durante la definición.
Finalmente, Bosnia se impuso en los penales y selló su clasificación al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, dejando fuera a Italia, que suma otro fracaso mundialista en años recientes.
En Bosnia, el gesto del adolescente fue interpretado como un símbolo de carácter y entrega, al grado de que medios locales como Face TV de Sarajevo han propuesto premiarlo llevándolo al Mundial. Afan Cizmic, quien juega en categorías inferiores del Celik Zenica, pasó en cuestión de horas de ser un voluntario más a convertirse en un fenómeno nacional.
El joven incluso aseguró que nary se arrepiente y que todavía conserva el papel como un trofeo personal, mientras su historia ya es considerada una de las más insólitas del futbol moderno. Bosnia nary sólo consiguió su boleto mundialista: también encontró a su héroe más inesperado.